Embarazada de 6 meses aún no había comenzado a mirar el (bendito) cochecito, y muchas estarán de acuerdo con que es de las primeras cosas en nuestra lista de compras para el bebé, pero la verdad yo aún no me había dado a la tarea de buscar, comparar y elegir el carrito de mi nena.

Una tarde en el supermercado, ya en la caja pagando mis compras detrás de mi estaba una mamá con su bebé pequeñito en un carrito que nunca había visto y me flechó cual Cupido, tenía 3 ruedas (algo que en ese momento para mi era como una nave espacial, ya que mi nena fue la primera bebé de la familia, así que el tema niños/puericultura no lo teníamos muy actualizado) y me atreví a preguntarle a esa “desconocida” que tal era el cochecito.

Y me sorprendí al ver como las mamás solo necesitamos un pequeñísimo empujón para comenzar a hablar de las maravillas o infortunios de los productos que hemos elegido, pues esa mamá desconocida me convenció de comprar el Quinny Buzz en lo que duré pagando mis compras del super (sin entrar en detalles de las caras que nos hacía la dependienta).

Llegué a mi casa, le conté a mi esposo, miramos en internet, fuimos a una tienda a probarlo y a los días lo estábamos comprando online; también compramos la silla Maxi Cosi Mico con su adaptador para los primeros meses.

Y fue así como me di cuenta que las opiniones de otras mamás nos puedes ayudar mucho a tomar decisiones, así sea en una conversación (por llamarlo de alguna manera) de 10 minutos en la fila para pagar la compra.

La verdad no me arrepiento de mi compra, lo hemos usado por 2 años y está intacto; y a ustedes, ¿les ha pasado algo parecido?, ¿tienen alguna anécdota que compartir con respecto a las compras que hicieron para sus bebés?.